(validez permanente) es la presentación del trabajo más reciente de Marc Herrero.

Inauguración: sábado 06 de junio a las 12.000 h

06/06-30/07

Familia inacabada.

Texto de Javier Peñafiel

¿Por qué no hacer test familiares? Esa es la pregunta que parece hacerse con nosotros Marc Herrero en esta investigación. Marc usa la investigación casi como una prótesis, protusión y potencia en un mismo envío. Mediante un rigor etimológico y una experiencia genealógica edifica una investigación en clave policial y política, en el ámbito de esa paradoja-oxímoron, como si no pudiera ser de otra manera; para ello utiliza el dibujo, biográficamente y dibuja un sujeto y su plural, llamado en esta ocasión, familiar, y mientras, cómo no, suceden hallazgos escópicos.

En esta tarea, la genealogía sería una dinámica y no una metodología, porque en la familia se hace imposible la terapia, el psicoanálisis no será nunca terapéutico, ni para lo familiar, se trata de la heredad, dibujar lo compatible hereditario. Y ¿por qué terminológicos? Porque el dibujo no deja de ser una incisión, la clave del sujeto en la mano y la burla del ser.

Lo que conocimos, como ironía, en Freud, la revelación del chiste, ahora lo encontramos una broma insoportable; la dictadura de mercado rinde cuentas, con nosotros como animistas de valores experiencia, es decir, víctimas del valor de los objetos y de los diagnósticos de la medicalización.

La familia provee al mundo de mesías y sus cultos pero no deja que los muertos entierren a los muertos, olvidando a aquellos que, en vida, fueron documento nacional de identidad, números próximos. Marc dibuja el lado culto del vivir como no, como si no mujer, como si no poder, cómo no. Sí, cómo no.

Dibujar, resulta familiar. El dibujo de Marc, para nosotros, es familiar, porque tiene el vínculo de la separación, lo espectacular aquí es todo lo contario, un distanciamiento, esa hipocondría de la escritura dibujada acelera la experiencia, es vértigo de mina y papel. Una pauta sin conducta, donde las diferencias se repiten en la casa trazada como la cartografía de la familia.

Y no son papeles lo que Marc trabaja, porque su piel es documental, como la piel de la familia lo es, piel de genética y herencia, sustancia de la química; la vida alienada en las conversaciones reveladoras y los traumas convertidos en la fiesta original.

El nacido siempre desea una incubadora, dibujando su mundo por insolación.

 

Javier Peñafiel