Reflexiones sobre la Anomia y los paliativos
Maria Pons

Desde la Encantada estamos orgullosos de participar en A 3 Bandas con Maria Pons como comisaria. Ella nos propone una reflexión sobre el miedo, lo terapéutico y los paliativos en la era contemporánea:

Las obras de Fito Conesa, Eduardo Hurtado, Llobet&Pons, Julia Montilla y Nguyen Phuongh Linh, se reúnen en Quitamiedos para reflexionar sobre los amparos que, igual que este objeto pasivo, ra- dican en absorber impactos y devolver a la senda el vehículo, evitando que invada el sentido contrario, o el vacío. No lo hacen un lugar más seguro, sino que palian el desastre transformándolo en colapso controlado.
Meritocracia, post-capitalismo, sociedad terapéutica y sociedad líquida –entre otras nomenclaturas– identifican el momento que nos ocupa. En todas, una contingencia programada: el malestar. Vacío para el que buscamos establecer una barrera, una distancia psicológica, para sobrellevar la vorágine de un sistema que nos captura y nos expulsa continuamente. Que exige la perenne disponibilidad, y paga con arbitrariedad y abandono la creciente anomia –incapacidad de la estructura social para proporcionar un desarrollo apropiado al individuo en la sociedad.

Las obras analizan diversos malestares a partir de recursos paliativos, quitamiedos de las relaciones individuales, sociales y contextuales.
Julia Montilla se centra en la medicalización y el diagnóstico como medidas atenuantes superfi- ciales. Fito Conesa, reflexiona sobre la auto-verificación y la necesidad de aprobación social. Nguyen Phuong Linh analiza la auto-supervivencia inducida en un contexto desfavorable. Llobet & Pons especulan sobre las políticas del olvido y el desamparo, y la necesidad de memoria; mientras que Eduardo Hurtado se centra en la relación inter-individual del ocio competitivo, sus exigencias y recompensas.
Lejos de los esporádicos y ruidosos estallidos vindicativos, las diversas obras analizan la carrera de fondo por ser aceptable y aceptado, por sobrevivir al desajuste continuado, y custodiarse ante el ol- vido. Barandas que nos separan psicológicamente de la caída al vacío, por lo menos mientras la curva es cerrada.